Romper el círculo de la Trata como forma de violencia de género

25 Noviembre | Día de la Eliminación contra la violencia de género

Estrategias complementarias para abordar un problema global

  • Proyecto ESPERANZA- Adoratrices denuncia desde sus orígenes hace 20 años que la Trata de Mujeres es una de las formas más graves de violencia de género.
  • La entidad especializada #contralatrata considera crucial trabajar en dos ejes: El apoyo integral para la recuperación, la generación de oportunidades y de espacios de empoderamiento para las supervivientes y, complementariamente, la sensibilización, formación y colaboración con los profesionales y agentes sociales que están en contacto con las víctimas de Trata.
  • Dos ejemplos de ello son:
    1. Colaboración con el Consejo General del Poder Judicial en la elaboración de una Guía para jueces y magistrados sobre criterios de actuación judicial frente a la Trata de Seres Humanos.
    2. Proyecto Maua para ofrecer alternativas productivas a través de un taller prelaboral que promueve y facilita la inserción laboral de 25 mujeres víctimas de trata en Madrid.

Madrid, 23 de Noviembre de 2018. En el día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, Proyecto ESPERANZA, quiere aportar una palabra para denunciar una forma particularmente grave e invisibilizada de violencia de género: la trata de mujeres con fines de explotación.

La trata de seres humanos afecta de manera desproporcionada a mujeres y niñas a nivel global[i], motivo por el que es considerada como una manifestación de la violencia de género. El 71% de las víctimas de trata en el mundo son mujeres (51%) y niñas (20%) y ello es consecuencia directa de la situación de mayor vulnerabilidad en la que se encuentran, fruto de la desigualdad, la discriminación y la violencia a la que están expuestas, por el hecho de ser mujeres y niñas.

Ana Almarza, Directora de Proyecto ESPERANZA añade: Las diferentes manifestaciones de la violencia de género se interrelacionan, mujeres y niñas sufren con frecuencia diversas formas de violencia de manera simultánea y/o consecutiva. Atendemos cada año a una media de 200 mujeres y nos encontramos con muchos casos en los que la mujer ha sufrido ya en origen y en tránsito a Europa situaciones graves de violencia de género como la mutilación genital, matrimonios forzosos, violencia sexual para terminar en España sometida a trata con fines de explotación. 

Participación como ONG especializada en la “Guía de criterios de actuación judicial frente a la trata de seres humanos”

El pasado miércoles el CGPJ presentó una guía, centrada en ofrecer a la Judicatura criterios de actuación frente a la trata de seres humanos. La guía es resultado de un Grupo de Trabajo multidisciplinar creado por acuerdo de la Comisión Permanente del Consejo General del Poder Judicial, a propuesta de la Comisión de Igualdad. El grupo ha desarrollado su tarea entre mayo de 2017 y septiembre de 2018 y ha estado integrado por miembros de la Judicatura, Fiscalía, Policía Nacional y Guardia Civil, letrados/as de la Administración de Justicia, psicólogas forenses y tres entidades especializadas en la lucha contra la trata de seres humanos, Proyecto ESPERANZA, APRAMP y Women´s Link Worldwide. En representación de Proyecto Esperanza ha participado en el grupo de trabajo Eva Mª Sancha Serrano, abogada especialista en trata y Responsable del Departamento Jurídico de la organización.

El texto quiere ser una herramienta útil de referencia para afrontar policial y judicialmente el complejo fenómeno de la trata de personas, para ello recoge y sistematiza las buenas prácticas en la instrucción del delito, en su enjuiciamiento y en la atención y protección de las víctimas.

El objetivo final de esta guía de referencia es contribuir a lograr un abordaje más eficaz en la persecución, instrucción y enjuiciamiento de los delitos de trata de seres humanos, así como a asegurar en todo momento la atención y protección a las víctimas con un enfoque de Derechos Humanos.

Marta González, Coordinadora de Proyecto ESPERANZA Adoratrices añade: La sensibilización y la formación de profesionales es una herramienta fundamental, tanto para la identificación y protección de las víctimas, como para la persecución efectiva del delito de Trata. Es necesario mantener un enfoque de género y DDHH en todo momento, pero especialmente en los procesos penales, para  evitar la revictimización. Los derechos de las víctimas deben ser garantizados, en concreto: su  Derecho a la Información, a que las autoridades faciliten su recuperación integral y a que puedan acceder a la justicia y a la reparación del daño sufrido como consecuencia del delito. 

Proyecto Maua: Flores para la Igualdad. Alternativa productiva para mujeres en situación de vulnerabilidad.

Wanawake Mujer y Proyecto Esperanza promueven este proyecto, dirigido a apoyar alternativas productivas y a facilitar la inserción laboral de mujeres supervivientes de la violencia de género, en concreto de la mutilación genital y los matrimonios forzados en Kenia y de la Trata de mujeres con fines de explotación en España. El proyecto persigue ofrecer una cadena de valor en todo el sistema desde la producción en origen (Kenia) a su manufactura en destino (España) y su distribución local.

González añade: En Madrid el proyecto se concreta en el fortalecimiento y equipación de un taller pre laboral, en el que participan 25 mujeres supervivientes de la trata con fines de explotación. El taller supone para las mujeres un espacio de capacitación, formación y empoderamiento que genera un impacto muy positivo en su confianza y autoestima y les ayuda  a romper la barrera para encontrar un primer empleo.

Mujeres víctimas de Trata y un contexto lleno de vulnerabilidad y violencia

Las mujeres que participan proceden en muchos casos de contextos en los que han sufrido graves vulneraciones de sus derechos más básicos. La gran mayoría son mujeres inmigrantes muy jóvenes que desconocen sus derechos, que no hablan nuestro idioma, ni cuentan con redes familiares o sociales de apoyo. En ocasiones no pueden ni siquiera acreditar su identidad, porque carecen de un documento que las identifique ya que les ha sido sustraído por sus explotadores.

Como consecuencia de la violencia sufrida pueden tener secuelas físicas y psíquicas que dificultan su inclusión social y laboral.  Este taller les permite adquirir habilidades y capacidades útiles e importantes en el proceso de inserción laboral y social. Además, se genera un espacio en el que poner en valor y potenciar sus conocimientos y habilidades, lo que contribuye a mejorar su autoestima. Se ofrece una aportación económica por cada sesión asistida y este incentivo económico sirve para que las mujeres adquieran motivación y vean reconocido su trabajo, esfuerzo y compromiso. La actividad se ofrece a las mujeres con carácter voluntario y aquellas que quieran participar firman un compromiso de participación.

El Proyecto ESPERANZA, lleva más de 20 años acompañando y facilitando la recuperación de más de 1000 mujeres víctimas de la trata, de 60 nacionalidades distintas. Somos testigos de su fortaleza y de su capacidad para romper con el ciclo continuado de violencia al que se las somete, los prejuicios que las estigmatizan y de cómo luchan por acceder en plenitud a sus derechos, ofreciendo a la sociedad un testimonio de DIGNIDAD, ESPERANZA y RESILIENCIA.

[i] http://www.unodc.org/documents/data-and-analysis/glotip/2016_Global_Report_on_Trafficking_in_Persons.pdf