El pasado mes de octubre, el Consejo Provincial de RR. Adoratrices de la Provincia de España, ha nombrado a Iris Rodríguez como directora de Proyecto ESPERANZA Adoratrices, obra social dedicada a ofrecer apoyo especializado e integral a las víctimas de trata de seres humanos con fines de explotación. En un comunicado dirigido al equipo, la nueva directora confirma su “disponibilidad para asumir este nuevo reto de liderazgo y compromiso renovado con las mujeres que atendemos”. Un servicio que asume con alegría e ilusión para que “todas unidas sigamos avanzando en el propósito iniciado en 1999” Además, Iris muestra su esperanza en que “vamos a seguir avanzando en la prevención y protección de los derechos de las mujeres que sufren este delito y estrechando aún más los vínculos y el trabajo en red como estrategia para erradicar esta lacra.” Hoy, afirma, como hace más de 22 años, que ”luchar contra una de las formas más extremas de violencia de género sigue siendo un desafío, pero también es un reto apasionante al que podemos y debemos seguir respondiendo con responsabilidad y solidaridad”.

Transición serena y relevo compartido

Hace unos meses, se comunicó internamente al equipo la nueva dirección para facilitar el traspaso de responsabilidades y la asunción de los nuevos roles. Iris Rodríguez lleva en el Proyecto ESPERANZA desde sus inicios hace 22 años como mediadora intercultural responsable del diseño e implementación del programa de asistencia sociolaboral dirigido a las mujeres víctimas de trata. Desde el 2007 ha desempeñado las funciones de coordinación, seguimiento y evaluación de los procesos en el Área de Intervención Directa del Proyecto ESPERANZA Adoratrices. Su nombramiento como directora ha dado paso a una reestructuración de las funciones del personal, en particular Carmen Bruñó que ahora asumirá las tareas de coordinación del Área de Intervención Directa. Es un momento clave para la organización que quiere aprovechar la madurez e implicación de las profesionales en la misión, así como sus ganas de ofrecer mejoras en la intervención que ofrece una mirada a cada una de las mujeres y sus circunstancias para darle siempre las mejores respuestas.

Gracias Ana por tu liderazgo basado en la confianza

Ana Almarza, hasta ahora directora de Proyecto ESPERANZA, forma parte de la Congregación de RR Adoratrices desde 1983. La religiosa adoratriz ha desarrollado su acción en varias ciudades y desempeñado diversas responsabilidades dentro de la entidad. En septiembre de 2010 se incorporó al trabajo como educadora de uno de los recursos residenciales del Proyecto. En julio del 2014 pasó a ser la directora, supervisando la gestión de Recursos Humanos y Económicos, así como los procesos de intervención con las mujeres.

¿Cómo te sientes en este momento de relevo en la dirección?

El proyecto no puede quedar en mejores manos. Ha sido una toma de decisión discernida, dialogada, apoyada por todo el equipo de dirección y coordinación. Me voy muy contenta y con un GRACIAS, grande, en mayúsculas por tanto vivido, compartido, aprendido. Haciendo memoria agradecida me vienen muchos nombres de hermanas, mujeres, equipo de profesionales y voluntariado. Me llevo el corazón lleno de nombres, lleno de experiencia. 11 años en los que mi vida ha cambiado. Me siento una mujer madura que tiene mucho que aprender todavía, mucho que compartir en los nuevos reto y campos que se me abren. Gracias Iris por aceptar este desafío en un momento social complejo.

¿Cómo te enfrentas a este nuevo cargo?

Afronto este nuevo reto con ganas de seguir contribuyendo, de la mano de este gran equipo, para que el proyecto continúe siendo un lugar de referencia desde donde acompañar y atender los procesos de recuperación de las mujeres, potenciando su autonomía personal y la defensa de sus derechos. Quiero agradecer a mi antecesora todos estos años de trabajo y entrega como directora, educadora y compañera. Ana Almarza deja el listón muy alto y solo espero poder estar a la altura para dar continuidad a la gran labor realizada.
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