Presentación de “Recuperando Derechos: Progresando en Dignidad”. Evaluación de impacto 2000-2005.

Primer informe de España que desvela los resultados de la intervención con mujeres víctimas de la trata. Según Naciones Unidas, España está entre los 10 países con incidencia más alta en la trata de personas con fines de explotación sexual.

Madrid, 22 de noviembre de 2007. El Proyecto ESPERANZA y el Proyecto SICAR han presentado esta mañana los resultados, aciertos y carencias de la intervención socio-educativa en 32 mujeres que fueron traficadas durante el período 2000-2005. En el año 2000 el Protocolo de las Naciones Unidas para Prevenir, Reprimir y Sancionar la Trata de Personas, especialmente Mujeres y Niños ratificado por España, asienta el marco legal comúnmente aceptado para definir un fenómeno criminal en alza: la trata de mujeres con fines de explotación.

Siete años después y según fuentes de las propias Naciones Unidas en su informe “Tráfico de Personas. Patrones Globales”, España está entre los diez países con incidencia más alta en lo relativo a este fenómeno de la trata de personas con fines de explotación sexual. Desde el año 1999 el Proyecto ESPERANZA-Proyecto SICAR desarrollan una labor de intervención directa con mujeres víctimas de la trata de más de 19 nacionalidades diferentes a través de una red de casas de acogida y pisos, prestando servicios jurídicos, sociolaborales y psicológicos para la recuperación integral de las mujeres intervenidas.

En el año 2005 ambos proyectos inician una labor de coordinación intensa para desarrollar estrategias de intervención conjunta y acciones de sensibilización y denuncia. El trabajo directo, para el año 2005, había dado respuesta a una cifra cercana a los 400 casos. Este dato permitió abrir un proceso de evaluación sobre la práctica de los proyectos con el objetivo de:

  • Verificar el impacto de la intervención integral en la población intervenida entre los años 2000 y 2005 y así, extraer aprendizajes desde los que elaborar mejores prácticas.
  • Recoger la voz de la mujer con la que se ha trabajado para elaborar propuestas de sensibilización y toma de conciencia de los actores sociales.

Período clave de estudio, pertinencia en la muestra y trabajo en red

El ciclo 00/05 ha sido un período fundamental en el arranque de conciencia sobre la realidad de la trata en el contexto español. Cuando el proyecto comenzó su andadura en 1999 el fenómeno era prácticamente invisible y desconocido para la red social e institucional.

Las mujeres ya eran traficadas por toda Europa, y España era más un país de tránsito que de destino. Al comienzo, año 99/00, apenas existían herramientas jurídicas ni recursos sociales para atender a las víctimas. Antonio Rivas, Coordinación de Gestión y Formación del proyecto ESPERANZA comenta  “Sin conciencia no hay problema, sin datos no hace falta recursos”. El tiempo nos ha permitido crecer como proyecto simultáneamente al ritmo social. La legislación internacional fue ratificada por España, los delitos se modificaron en el Código Penal, la ley de extranjería abría pequeños huecos, y por ellos fuimos trabajando y “colándonos” para intentar hacer de las grietas, puertas dignas para que circularan los derechos.

La muestra y el perfil de las mujeres

La investigación se ha centrado en 32 mujeres de un total de 350 mujeres atendidas durante 2000 a 2005. El foco se ha centrado en evaluar la intervención en mujeres técnicamente reconocidas como víctimas de la trata. Recuperando derechos, progresando en Dignidad es el único estudio a nivel nacional cuyo espectro está perfectamente enfocado según la definición de trata de Naciones Unidas.

La mayoría de ellas, un 35%, tenía edad comprendida entre 18 y 25 años en el momento de la entrevista y un 53% vive actualmente con su pareja o están casadas. Este último dato se diferencia del estado civil que tenían las mujeres cuando entraron en contacto con los proyectos: 74% de ellas estaban solteras. En cuanto a la situación de trata vivida, el tiempo de explotación al que fueron sometidas las mujeres fue en un 28% fue menos de un mes, 34% de entre 1 a 3 meses, 13% de entre 3 a 6 meses y 22% estuvieron más de seis meses.

El perfil de la vulnerabilidad también ha cambiado en estos años. Un quinquenio es todo un ciclo de transformación para observar qué cambia y qué permanece en las estructuras de explotación. La mujer ya no es traficada masivamente de Colombia, sino que ahora las redes trafican con mujeres de Europa del Este: Albania, Moldavia, Bulgaria, Rusia y de repente, un caudal sorprendente desde Rumanía. Asimismo destacados porcentajes de mujeres provienen de países como Nigeria y el Congo.

Trabajo en red, sólo es posible con otros

La evaluación ha sido realizada por el Proyecto ESPERANZA y el Proyecto SICAR, dentro del marco institucional de la Congregación Adoratrices. Gracias a unas estructuras sólidas y asentadas con más de 150 años de historia se puede generar este tipo de intervenciones. El marco institucional de las adoratrices ha permitido sostener tareas y equipos con calidad y dignidad, generar intervención y capacidad de aprender de la propia experiencia. Asimismo la intervención se ha llevado a cabo mediante un trabajo de colaboración conjunta, en red con distintos agentes sociales. Cuerpos y fuerzas de seguridad del estado, técnicos de servicios sociales, políticos de muy distintas administraciones, muchas otras entidades no lucrativas, etc.

Rosa María Cendón, Trabajadora Social y Pedagoga del Proyecto SICAR añade: “La presente investigación es una suerte de celebración conjunta, de satisfacción compartida, y sobre todo con las mujeres, que han venido una vez más al proyecto, esta vez ya no desde la necesidad, sino desde la dignidad y la fortaleza recuperada, a tomar la palabra, del modo y en el tiempo en que podían mejor hacerlo”

Acercándonos a la trata de personas

La trata de personas supone la captación y el traslado de una persona utilizando la violencia, amenazas, engaño y otros elementos de coacción con el fin de someterla a explotación y lucrarse con su actividad. La trata de personas se manifiesta en la actualidad como un grave problema de carácter internacional. La trata se desenvuelve en el contexto de los actuales movimientos migratorios. Tiene lugar en todas las regiones del mundo y muchos países se ven afectados, ya sea como países de origen, de tránsito o de destino.

En el año 2000, el Protocolo de las Naciones Unidas para Prevenir,  Reprimir y Sancionar la Trata de Personas, Especialmente Mujeres y Niños* recogió por primera vez una definición sobre la trata de personas consensuada  internacionalmente. El estado Español lo firmó y ratificó, entrando en vigor el 25 de diciembre de 2003.

 
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