INTEGRACIÓN PARA LAS VÍCTIMAS DE TRATA: Soluciones y propuestas frente a la desigualdad y la pobreza

Jornada: Vulnerabilidad, Trata e Integración desde una perspectiva de Derechos Humanos

  • La integración es un proceso que se desarrolla en cuatro dimensiones: la justicia material, la integración laboral, el acceso a ciudadanía y la integración cultural.
  • La desigualdad y la pobreza pueden combatirse con políticas redistributivas y un sistema global de garantía de ingresos mínimos entre otras soluciones, apuntan desde Cáritas.
  • · Proyecto ESPERANZA ha apoyado, a lo largo de los últimos 15 años, a más de 770 mujeres víctimas de trata en su proceso de recuperación e integración.
  • Se presentó un video de sensibilización con el testimonio de 3 mujeres que refleja los logros y dificultades en el camino hacia la integración.
  • La ONG entiende la Integración como un proceso bidireccional que sólo es posible en un contexto de derechos humanos y que no sólo depende de la persona que llega, sino también de la sociedad receptora y de las políticas públicas que se apliquen.

Madrid, 11 de diciembre 2014. Esta mañana el Proyecto ESPERANZA ha congregado a un centenar de profesionales para debatir y reflexionar sobre contexto social y económico actual, así como las dificultades, los retos y desafíos para integración de colectivos en riesgo de exclusión bajo el marco de la jornada: Vulnerabilidad, Trata e Integración desde una perspectiva de Derechos Humanos.

Marta González, Coordinadora de Proyecto ESPERANZA comenta: “Tras 15 años de intervención con más de 770 mujeres víctimas de la trata, teniendo en cuenta el contexto actual, queremos afianzar la idea de que la integración supone un proceso bidireccional que sólo es posible en un contexto de derechos humanos”.

La Inauguración y Bienvenida corrió a cargo de Laura Ruiz de Galarreta, Directora General de la Mujer de la Comunidad de Madrid, Elena Alonso, Subdirectora General Adjunta de Integración de los Inmigrantes del Ministerio de Empleo y Seguridad Social y Ana Almarza, Directora de Proyecto ESPERANZA.

La mesa de ponencias profundizó en dos ámbitos:

  • “Hacia un nuevo modelo de sociedad: diagnóstico, riesgos y oportunidades”.Presentación del VII informe FOESSA sobre exclusión y desarrollo social en España. Juan José López; Equipo de Estudios, Caritas y Fundación Foessa.

Juan José López, del Equipo de Estudios de Caritas y Fundación Foessa, señaló: “el crecimiento económico no es desarrollo, ni equidad. El modelo ha fracasado. Nuestro modelo de sociedad es débil. Es creciente en fractura y en desigualdad social ya que reduce y fragmenta a las personas. La crisis no ha afectado a todos por igual, ha sido selectiva incidiendo con mayor virulencia con las personas más vulnerables, los pobres y excluidos”. Destacó algunas propuestas políticas:

  1. Frente a la desigualdad: POLÍTICAS REDISTRIBUTIVAS, un compromiso redistributivo ético. Financiar con nuestros recursos el bienestar común y acercarnos a la media europea. Pedagogía fiscal que supere la contradicción entre universalidad deseada y querer pagar menos impuestos. Tenemos una de las presiones fiscales más bajas de Europa.
  2. Frente a la precariedad material: POLÍTICAS de INGRESOS y GASTOS, un sistema global de garantía de ingresos mínimos con el Estado y las CC.AA., como nueva contingencia “no contributiva” del sistema de Seguridad Social o como nuevo Plan Concertado entre CC.AA. con una ley de mínimos estatal. Y medidas complementarias para reducir gastos de familias con menores (escuela, comedor, libros), y superar la transmisión intergeneracional de la pobreza.
  1. Frente a políticas sociales fragmentadas: POLÍTICAS de INTEGRACIÓN concebidas desde una LÓGICA COMÚN de DERECHOS. Poner a la persona en el centro, e intervenir global y coordinadamente desde los distintos sectores de la protección social (empleo, vivienda, salud, educación garantía de rentas y servicios sociales).
  2. Frente a la deriva hacia el crecimiento económico que olvida a las personas, exigir POLITICAS PÚBLICAS EVALUADAS con indicadores de desarrollo que se evalúen desde la pobreza, la desigualdad y la exclusión social, y desde los derechos (acceso y ejercicio).
  3. Frente a los problemas de aislamiento y debilitamiento de apoyos familiares, fortalecer el TSAS y servicios sociales públicos para construir una comunidad acogedora e inclusiva. Una política social construida con la participación de todos. Sin fragmentaciones territoriales, por colectivos o sectores. Unos servicios sociales vigorosos que no se reduzcan a la derivación y a la gestión de prestaciones.

  • Trata, Proceso de Recuperación e Integración. Iskra Orrillo, Psicóloga y Antonio Rivas, Coordinador de Formación de Proyecto Esperanza-Adoratrices.

Orrillo compartió la idea que: La vulnerabilidad hace referencia a la falta de medios o recursos a nivel personal o material para hacer frente a la situación. Genera un sentimiento de indefensión frente al contexto por no poder hacerle frente sintiéndote débil ya que no tienes el control. A su vez, si te encuentras en un contexto donde los derechos no están garantizados (salud, educación, trabajo) este es generador de mayor vulnerabilidad.

Orrillo añade: El enfoque de recuperación tiene que ver con centrarse en la fortaleza, resistencia y capacidad resiliente de la mujer. Debe partir de su compromiso por construir un proyecto de vida con sentido, bien-estar y satisfacción para ella.

Sin embargo recordó algunas de las barreras en el proceso de integración de las mujeres que han sufrido la trata como son:

  • Las políticas y prácticas que exigen a las mujeres que se asimilen y que el mayor esfuerzo provenga de ellas.
  • Discriminación, estereotipos, prejuicios que implican una etno- estratificación.
  • La paradoja de que para acceder a los derechos que les corresponden se les solicite que se identifiquen continuamente como “víctimas” y cuenten su historia y, al mismo tiempo, para acceder al mercado de trabajo deban ocultar su historia para evitar la estigmatización y el rechazo social.

¿Es posible medir la integración en Trata?: La integración no es un proceso lineal y progresivo que permita ir midiendo avances o retrocesos en unitinerario imaginario. Desde la perspectiva del Proyecto, la integración es un proceso orgánico, es decir, ha de desarrollarse en múltiples direcciones de una forma armónica. Las dimensiones que hemos identificado son cuatro: la justicia material, la integración laboral, el acceso a ciudadanía y la integración cultural.

Antonio Rivas, Coordinador de Formación y Gestión del Proyecto ESPERANZA añade: La medición de cada una de estas dimensiones enfrenta a las entidades a diferentes indicadores. La justicia material nos pide encontrar mujeres que acceden a indemnización moral y económica. Su valor denunciando un delito no es una moneda de cambio, es un paso más para superar definitivamente su condición de víctima.

La integración laboral pasa por encontrar un trabajo que dé derecho a un nivel de renta digno. Los indicadores europeos de medición de pobreza (A.R.O.P.E.) nos dan pistas sobre los niveles económicos y de bienestar a los que tienen derecho las mujeres víctimas de trata.

La integración ciudadana nos pone como horizonte indicadores tan obvios para el resto de la ciudadanía, pero que en ocasiones tan lejanos a las propias mujeres, que llaman la atención: la consecución de una identidad acreditada por un pasaporte, la posibilidad de pedir asilo y reagrupar a su familia que sufre amenazas y por su puesto el acceso a permiso de residencia y trabajo.

Finalmente una integración cultural, donde el propio equipaje de saberes tiene un valor y da auto-estima y diginidad a la mujer, al tiempo que participa en un proceso de mestizaje no asimilador sino enriquecedor para ella y para el entorno.

Todo ello, tomado en conjunto, da un resultado mayor que la mera suma de las partes. La sensación de integración emerge no sólo de los resultados objetivos logrados en cada dimensión, sino también de la vivencia subjetiva de cada mujer. Rivas añade: No hay un “cuadro de mando” de indicadores para la integración, hay historias únicas de mujeres increíbles a las que tenemos el privilegio de acompañar y que nos dan la medición de la calidad de los derechos humanos de la sociedad en la que vivimos.

Rivas recordó que trabajan con historias no “casos” ya que no hay “perfiles”, hay “personas”. Buscamos Acompañar la re-generación de Sentido, no “rescatamos”. La trata nos da un “termómetro” de la calidad de los derechos de la sociedad en la que vivimos.

Necesitamos desplegar acompañamiento individual e interdisciplinar, (resultados objetivos), poner en valor las capacidades de resiliencia de cada mujer (resultados subjetivos)   y mantener activa la reivindicación del contexto de derechos (resultados de contexto).

La mesa de experiencias, moderada por Patricia Simón de Periodismo Humano, compartió las iniciativas, logros y desafíos en torno a la integración:

  • Agrupación Desarrollo Los Molinos; Mercedes Liébana

Liébana, responsable del Área de Empleo de la entidad añade: Nuestros principales beneficiarios/as son personas vulnerables, con dificultades de inserción social y laboral y que se encuentran en alguna situación de riesgo de exclusión: Personas inmigrantes, Personas con discapacidad; Personas mayores de 45-50 años, Mujeres en desventaja social, Jóvenes en riesgo de exclusión, Personas Perceptoras de Rentas Mínimas de Inserción y Desempleados/as de larga duración.

Los objetivos y áreas de trabajo son: acogida e integración social, inserción socio-laboral y empleo, autoempleo y emprendimiento, formación, sensibilización y trabajo en red, igualdad de oportunidades y acceso a nuevas tecnologías.

  • Fundación Raíces; Lourdes Reyzábal

Para Fundación Raíces, la integración laboral de los jóvenes es un objetivo prioritario porque la consideran una llave fundamental para el desarrollo personal y la integración social de quienes soportan mayores dificultades.Reyzabal señala que “Cocina Conciencia es un proyecto que promueve la incorporación laboral y social de jóvenes sin referentes adultos y en situación de vulnerabilidad en el sector de la restauración, ya sea en cocina o en sala. El principal objetivo es facilitar su integración social mediante la creación de vínculos humanos entre ellos y los cocineros”.

Cocineras y cocineros de todo el territorio español son los que ofrecen la posibilidad a estos chicos de entrar en el mundo laboral. Se implican a nivel humano y ayudan a alguien que necesita un empujón para salir adelante en nuestra sociedad.El proyecto abre la posibilidad a todo tipo de empresas y marcas vinculadas al sector de la gastronomía y les invita a sumarse a esta iniciativa y ejercer su responsabilidad social empresarial colaborando con una donación a Fundación Raíces para poder hacer realidad la implantación y consolidación del proyecto Cocina Conciencia y cuantos otros de Fundación Raíces se encuentren relacionados con dicho proyecto de inserción.

  • Red de Asociaciones de Mujeres Latinoamericanas y del Caribe en España; Mercedes Rodríguez

Rodríguez añadió: Entendemos que la integración no es la inclusión de los y las “vulnerables”, de las extrañas. Son las condiciones del contexto de globalización económica de expulsión – atracción y las medidas de seguritización, etc. que producen la vulneración en las corrientes migratorias, que tiene rostro de mujer. Entendemos que la integración es un proceso en dos direcciones que interactúan y se enriquecen mutuamente. ¿Hasta cuándo una persona migrante deje de ser extrajera? ¿Cuál es el enfoque de las políticas de integración? ¿Logran integrar?

Consideramos que en el enfoque de las políticas públicas de integración repercuten directamente en el ejercicio de la ciudadanía activa, pueden producir un mal-estar o un bienestar para la cohesión social y la convivencia intercultural. ¿Convivimos o coexistimos?

  • Mundo Cooperante; Albán Pino

Alban del Pino Pardo, Técnico de Proyectos de la ONG Mundo Cooperante presentó YOAYU, un proyecto de empresa para la inserción social y la promoción del consumo responsable. Del Pino añade: Yoayu es una propuesta comercial en expansión que integra diversos tipos de productos para promover el consumo responsable y a la vez generar una actividad económica a la que vincular puestos de trabajo.  Algunos de los productos a la venta son: Ropa de segunda mano, artesanías y complementos procedentes de la reutilización de materiales, Productos vinculados a proyectos productivos en Cooperación al Desarrollo, Productos de Comercio Justo y Productos educativos y juegos cooperativos.

Actualmente se está llevando a cabo una estrategia de crecimiento que consiste en la implantación de una tienda virtual (on-line) con la que se espera poder generar otro contrato laboral. Posteriormente se espera poder abrir otro punto de venta.  Complementariamente tiene presencia puntual en eventos y ferias comerciales, y desarrolla acuerdos con empresas. Mundo Cooperante está explorando posibles proyectos de apoyo al emprendimiento como alternativa de inserción social y laboral para mujeres en situación vulnerable, atendiendo principalmente a dos modelos de trabajo: Apoyo financiero a mujeres emprendedoras y apoyo financiero a iniciativas empresariales que incluyan la contratación de mujeres en situación vulnerable.

El Proyecto ESPERANZA presentó un video de sensibilización, enfocado a visibilizar los logros, las dificultades y los retos para lograr la integración de las mujeres sobrevivientes de la trata, a través del testimonio de 3 víctimas. Esta herramienta audiovisual forma parte de un proyecto de sensibilización que ha contado con la financiación de la Fundación Montemadrid y Bankia. El objetivo del video es generar conciencia sobre los factores que inciden en la integración y sobre la necesidad de implicación, tanto de la sociedad de acogida como de la administración, para promover alternativas, recursos y buenas prácticas para facilitar en los procesos de inserción social y laboral de las mujeres víctimas de trata con fines de explotación.

Proyecto ESPERANZA quiere incidir en que estas mujeres han de enfrentarse a una situación de vulnerabilidad extrema: carecen de redes de apoyo, no conocen el idioma, ni el país, ni sus derechos, su situación administrativa es en muchos casos irregular y además están sometidas a amenazas. En este sentido Marta González, coordinadora del Proyecto, recuerda que “El delito de trata impacta en todos los ámbitos de la vida de las víctimas, ocasionando un daño en su salud integral. Por este motivo, es fundamental que el Estado cumpla con su obligación positiva de identificar los casos y apoyar su proceso de recuperación integral, como paso previo a facilitar su integración”.