Hoy, en el día internacional de recuerdo de las víctimas de la esclavitud y la trata transatlántica de esclavos, celebramos el hito alcanzado por la campaña «50 for freedom» al lograr 50 ratificaciones del Protocolo sobre el trabajo forzoso, impulsada por la Organización Internacional del Trabajo.

Este tratado internacional pretende obtener el compromiso de los Estados para luchar contra el trabajo forzoso en todas sus formas, entre ellas la trata de seres humanos, lo cual es especialmente relevante ante el actual contexto de crisis derivado de la COVID19 y el previsible aumento de la precariedad y la vulnerabilidad de gran parte de la población mundial.

España ratificó el Protocolo de 2014 de la OIT sobre el Trabajo forzado en el año 2017 comprometiéndose a tomar medidas eficaces para evitar el trabajo forzoso, proteger a sus víctimas y velar por que éstas tengan acceso a justicia y reparación.

Si bien es cierto que desde el año 2010, el delito de trata es tipificado en todas sus formas, incluida el trabajo forzoso, no existe en España una definición de “trabajo forzado“ ni está tipificado como tal en el código penal, lo cual contribuye a la invisibilización de esta realidad, a la infradetección de sus víctimas y a la impunidad de sus perpetradores.

Por ese motivo, ante los compromisos internacionalmente adquiridos por el Estado Español, con el fin de alcanzar la meta 8.7 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas, relativa a la erradicación del trabajo forzoso, es necesario tomar medidas eficaces y urgentes, tales como:

  1. Apostar por una ley Integral de Lucha contra la Trata y Protección a víctimas para todas las finalidades de Explotación
  2. Tipificar en el código penal el delito de trabajo forzoso como delito independiente
  3. Impulsar el Plan Nacional contra el Trabajo Forzoso
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