20 de junio, Día Mundial de las Personas Refugiadas

Hoy 20 de junio, Día Mundial de las Personas Refugiadas, desde Proyecto Esperanza – Adoratrices, entidad especializada en la atención integral a mujeres víctimas de trata con fines de explotación en cualquier sector queremos reafirmar el derecho que tienen las víctimas de trata a solicitar protección internacional, y a obtener dicha protección en caso de reunir los requisitos de la definición de refugiado, o cuando no sea posible retornar al país de origen en condiciones de seguridad por correr un riesgo real de sufrir torturas, tratos inhumanos o degradantes, estigmatización u ostracismo, tal y como establece la legislación española que reconoce a las víctimas de trata como grupo vulnerable. Con el objetivo de garantizar este derecho, Proyecto Esperanza ofrece, en el marco del Programa de Trata y Asilo gestionado por la entidad de Adoratrices con Financiación del Ministerio de Migraciones y del Fondo Europeo de Asilo, 8 plazas de acogida especializadas para mujeres solicitantes de asilo con indicios de trata de seres humanos. La entidad proporciona la atención integral especializada que requieren estas mujeres para su recuperación a nivel físico, psicológico, emocional y social, y facilita su acceso a derechos la a través de:
  • Acogida temporal (alojamiento y atención a las necesidades básicas, acompañamiento educativo, contextualización social y cultural, actividades de ocio y tiempo libre).
  • Intervención social (diseño y elaboración del Plan Personal de Intervención, mediación prelaboral, sanitaria, apoyo para el acceso a la vivienda, actividades de formación, asignación y seguimiento de ayudas económicas).
  • Apoyo para el aprendizaje del idioma (valoración nivel de conocimiento del idioma, actividades de alfabetización y/o formación del castellano, derivación a programas formativos).
  • Atención psicológica (terapias individuales y grupales, coordinación interprofesional).
  • Asistencia jurídica especializada (acreditaciones de identidad, gestión y seguimiento administrativo del expediente de Protección Internacional, elaboración de informes para los organismos pertinentes).
Entre los meses de enero y junio de 2022 desde el servicio jurídico de Proyecto Esperanza se ha ofrecido asistencia especializada a 27 mujeres solicitantes de asilo con indicios de trata, de los cuales 17 son casos nuevos y 10 son casos de continuidad. Este año, marcado por las graves consecuencias que ha tenido la invasión de Ucrania por parte de Rusia, que ha derivado en el flujo masivo de personas refugiadas, el 90% mujeres y niños/as, queremos incidir en el nexo entre los conflictos bélicos, el asilo y la trata, así como en la necesidad de prevención y protección frente a la trata de seres humanos de aquellas personas que se encuentran en situación de especial vulnerabilidad por estar en necesidad de protección internacional. Los conflictos bélicos y los desplazamientos forzados y masivos de población que provocan son un escenario muy favorable para las redes de trata de seres humanos que, precisamente, se aprovechan de las situaciones de vulnerabilidad y necesidad de las personas que huyen para captarlas, engañarlas y explotarlas. Ya antes de la invasión rusa Ucrania era un país de origen significativo para casos de trata, y el conflicto actual ha aumentado el riesgo de que mujeres y niñas que salen del país de forma urgente y desesperada para garantizar su seguridad puedan ser objeto de trata de seres humanos. Los últimos meses han mostrado cómo el nexo entre conflictos bélicos y trata de personas se ha colocado en la agenda pública por primera vez de una manera central y clara. Tanto las autoridades regionales europeas, como las autoridades nacionales y las organizaciones de la sociedad civil especializadas han sido conscientes desde el primer momento de la vulnerabilidad a la trata de las personas que huyen de Ucrania. El 4 de marzo de 2022 se activó por primera vez la Directiva Europea de Protección Temporal, que concede protección temporal a los nacionales ucranianos y a los ciudadanos de fuera de la UE que residían permanentemente en Ucrania antes de la guerra y que huyeron del país después del 24 de febrero de 2022, y permite a los Estados Miembro ampliar esta protección a otras categorías de personas, como, de hecho, hizo el Estado Español. Para responder a esta situación, desde Proyecto Esperanza estamos llevando a cabo, desde el mes de marzo las siguientes acciones:
  • Reuniones periódicas, tanto a nivel europeo (Comisión Europea, ACNUR) como a nivel nacional (Ministerios relevantes, entidades especializadas, fuerzas y cuerpos de seguridad etc.), para intercambiar información, coordinarnos y consensuar propuestas de actuación, de forma que podamos ofrecer una respuesta adecuada a la realidad. Aumento de las plazas para este perfil en los recursos de acogida especializados.
  • Trabajo conjunto con otras entidades especializadas para el desarrollo de materiales informativos para poder prevenir la trata y la explotación o, en su caso cuando ésta ya se ha producido, poder realizar una detección temprana e inmediata, ofreciendo apoyo integral para que las víctimas puedan salir de la situación de explotación.
  • Formación especializada, junto al Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones y otras entidades especializadas para el personal que trabaja en el CREADE (Centro de Recepción, Atención y Derivación) de Pozuelo de Alarcón, Madrid.
Hasta la fecha de hoy, desde el Servicio de Detección e Identificación de casos de Proyecto Esperanza se han atendido 9 casos con relación a mujeres Ucranianas refugiadas. En 5 de estos casos se han detectado posibles indicios de trata y se ha ofrecido información, acompañamiento y apoyo integral para dar la respuesta adecuada a cada una de las situaciones.
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