Trata y Vulnerabilidad

Seminario: La Lucha contra la Trata de Seres Humanos en la Comunidad de Madrid

Conexiones e impacto entre los grupos en situación de mayor vulnerabilidad: menores, personas con discapacidad y personas refugiadas 

  • Proyecto ESPERANZA recuerda la importancia de RECONOCER tanto los factores de vulnerabilidad preexistentes al delito de trata que son intrínsecos a la víctima o a su contexto, como los que son creados, favorecidos o mantenidos por los tratantes, con el fin de maximizar el control ejercido sobre la víctima.
  • La vulnerabilidad es un concepto dinámico que varía según distintos factores. Supone una situación de adversidad, dificultad y/o dependencia que puede ser de tipo físico, psicológico, emocional, familiar, social o económico, entre otros.
  • Diferentes Convenios internacionales[i] inciden en la obligación que tienen los Estados de luchar contra la trata desde la prevención y reducción de los factores de vulnerabilidad.
  • Entre los colectivos especialmente vulnerables destacan las mujeres, menores, migrantes, personas con discapacidad y personas refugiadas.
  • La prevención en la lucha #contralatrata implica reducir los factores de vulnerabilidad que aumentan el riesgo de las víctimas y alimentan el delito de trata.

Madrid, 23 de octubre de 2018. Esta mañana ha tenido lugar el seminario: “La lucha contra la Trata de Seres Humanos en la Comunidad de Madrid”, organizada por la Dirección General de la Mujer de la Comunidad de Madrid, con la colaboración de Proyecto ESPERANZA Adoratrices. El Seminario se ha celebrado con motivo del Día Europeo contra la Trata, 18 de Octubre, en el marco de la  Estrategia Madrileña contra la Trata de Seres Humanos con fines de Explotación Sexual 2016-2021, con el objetivo de visibilizar la realidad de la trata de seres humanos como una de las manifestaciones más crueles de la desigualdad.

La Inauguración y Bienvenida corrió a cargo de la Viceconsejera de Políticas Sociales y Familia, Miriam Rabaneda y la clausura por parte de la Directora General de la Mujer Paula Gómez Angulo y de Ana Almarza, Directora del Proyecto Esperanza.

La primera mesa redonda, centrada en la lucha contra la trata de seres humanos en la Comunidad de Madrid, contó con las aportaciones de Paula Gómez-Angulo, Directora General de la Mujer, Beatriz Sánchez Álvarez, Fiscal adjunta al Fiscal de Sala Coordinador de Extranjería y con Tomás Santamaría, Interlocutor Provincial contra la Trata de Policía Nacional en la Comunidad de Madrid.

La segunda mesa redonda, centrada en analizar la conexión entre trata y vulnerabilidad y su impacto en los colectivos en situación de mayor vulnerabilidad: menores, personas con discapacidad y personas refugiadas, contó con la intervención de representantes de ACNUR, APRAMP, Fundacion A La Par y Proyecto Esperanza.

Tanto para prevenir la Trata de personas, como para garantizar la detección de las víctimas y el proceso de recuperación integral de las supervivientes, es necesario aplicar los enfoques de GÉNERO, INTERSECCIONALIDAD, DERECHOS HUMANOS, TRANSCULTURALIDAD Y RESILIENCIA.

TRATA DE SERES HUMANOS Y SITUACIONES DE ESPECIAL VULNERABILIDAD

Marta González, Coordinadora de Sensibilización e Incidencia del Proyecto Esperanza aportó la visión general de la conexión entre trata y vulnerabilidad y su impacto en los colectivos más vulnerables: menores, personas con discapacidad y personas refugiadas durante su intervención en la segunda mesa redonda.

Destacó, en primer lugar, la importancia de reconocer los factores de vulnerabilidad preexistentes al delito de trata que son intrínsecos a la víctima. Entre ellos: la edad, enfermedad, discapacidad, el sexo de la persona, la pertenencia a un grupo minoritario.

Además resaltó la importancia de tomar conciencia de los factores relacionados con el contexto de la víctima, por ejemplo, aquellos que suponen una vulneración de derechos humanos, como la desigualdad, la pobreza, la discriminación y la violencia por razón de género.

Estos factores contribuyen a crear situaciones de privación económica y condiciones sociales que limitan las opciones personales, facilitan la actividad de los traficantes y explotadores y aumentan el riesgo de que una persona sea susceptible a convertirse en VT.

González añade: Es necesario incidir en que estos factores que configuran la vulnerabilidad a caer en una situación de trata afectan de manera diferente y desproporcionada a sectores de población que ya sufren una falta de poder y reconocimiento dentro de la sociedad, entre ellos las mujeres, menores de edad, migrantes, personas con discapacidad, personas refugiadas y  desplazados internas.

Esta vulnerabilidad se ve además agravada ante situaciones de conflicto armado, crisis humanitarias o desastres naturales, en las que colapsa el Estado y servicios públicos y aumenta la corrupción y la impunidad. De ello se deriva la importancia y la necesidad de incorporar la prevención en la lucha contra la trata reduciendo los factores de vulnerabilidad que aumentan el riesgo y alimentan el delito de trata y de reforzar la cooperación al desarrollo con los países de origen de los que proceden las víctimas de trata.

González incidió también en la necesidad de visibilizar también los factores de vulnerabilidad que son creados, favorecidos o mantenidos por los tratantes, con el fin de maximizar el control ejercido sobre la víctima. Entre otros, podemos enumerar el desarraigo, la dependencia, el aislamiento y la falta de redes sociales, la desorientación y la falta de conocimiento de la víctima sobre sus derechos, el aislamiento lingüístico, la condición jurídica irregular, el aprovechamiento indebido de relaciones afectivas o amorosas entre el tratante y la víctima.

GRUPOS EN CONDICIONES DE ESPECIAL VULNERABILIDAD:  mujeres, menores, personas con discapacidad y personas refugiadas

Trata de Mujeres y violencia de género: La mayoría de las 1000 mujeres que ha atendido Proyecto ESPERANZA en sus casi 20 años de trabajo son mujeres migrantes jóvenes que tienen una situación de partida de una gran vulnerabilidad porque proceden de contextos en los que, por el hecho de ser mujeres, sufren desigualdad, falta de oportunidades, discriminación y violencia, tanto física como psicológica y sexual.

La representante de Proyecto Esperanza destacó: Muchas proceden, además, de familias pobres, con frecuencia no han tenido posibilidad de acceder a la escuela o de continuar sus estudios después de las etapas básicas y muy a menudo han estado expuestas a la violencia de género en sus países de origen. Con frecuencia, además, han sufrido matrimonios forzados, mutilación genital femenina, abusos o violencia intrafamiliar, violencia en el ámbito de la pareja, o han sufrido rechazo, discriminación o violencia por su orientación sexual o identidad de género. En ese contexto, cuando buscan alternativas o huyen de forma desesperada de la falta de oportunidades, la discriminación y la violencia en sus países, son presa fácil de los tratantes, que se aprovechan esa situación de necesidad para captarlas y trasladarlas a Europa con el fin de someterlas aquí a explotación. En otras ocasiones son vendidas a los tratantes o forzadas a emigrar por parte de familiares o personas muy cercanas a su entorno.

Por ello desde Proyecto Esperanza se afirma que la trata de personas no es neutral en cuanto al género y que no es una casualidad, sino una relación causal, el hecho de que, tanto a nivel internacional como a nivel europeo y estatal, la trata afecte de manera desproporcionada a mujeres y niñas. Esta situación se agrava cuando tienen alguna discapacidad y cuando son menores de edad que no cuentan ni con la protección de sus familias ni con la protección del Estado.

Menores víctimas de Trata: La realidad de los menores víctimas de trata en España ha permanecido oculta durante mucho tiempo, tanto en lo que se refiere a los menores sometidos de forma directa a la trata, como a los hijos e hijas de mujeres víctimas de trata que deben ser considerados también como víctimas del delito. Estos menores son muchas veces instrumentalizados e incluso sometidos a violencia por los tratantes para extorsionar a sus madres y someterlas a explotación. Hoy en día se ha avanzado en el reconocimiento de esta realidad.

GRETA, el grupo de expertos del Consejo de Europa que vigila el cumplimiento por parte de los estados de las obligaciones el Convenio contra la Trata de Personas, urge a España, en su último informe, publicado en junio de este año, a adoptar medidas para reducir la vulnerabilidad de los niños a la trata de seres humanos protegiendo a los niños no acompañados y separados. Insiste en la necesidad de crear para ellos un entorno de protección y garantizar que los menores no acompañados se benefician de recursos de protección que incluyan alojamiento adecuado, accesos a la educación y a la atención sanitaria para así reducir su riesgo a ser expuestos/as a la trata.

Proyecto ESPERANZA valora positivamente los pasos que están dando algunas Comunidades Autónomas de poner en marcha recursos de acogida específicos para menores que han sufrido este delito, aunque considera que, a nivel nacional, las plazas aún no son suficientes. Recientemente la Comunidad de Madrid ha habilitado un recurso de estas características que es gestionado por APRAMP.

Personas con discapacidad: En los últimos años Proyecto ESPERANZA ha atendido varios casos de mujeres víctimas de trata con fines de explotación sexual que tenían alguna discapacidad intelectual. En muchos casos, según la organización la discapacidad intelectual no resulta evidente en un primer momento, por lo que  los y las profesionales que intervienen necesitan formación, tanto para saber detectar los indicios de trata, como para detectar posibles signos de discapacidad intelectual.

Además en su intervención Proyecto Esperanza señaló las dificultades que existen para que las víctimas de trata extranjeras con discapacidad puedan acceder a recursos y ayudas cuando no pueden cumplir los requisitos para poder acceder al reconocimiento oficial de su grado de discapacidad y/o de su grado de dependencia.  González expuso el ejemplo de: aquéllas víctimas de trata con discapacidad y de origen extranjero se enfrentan a la dificultad de que la normativa exige, para poder llevar a cabo la valoración del grado de dependencia, que la persona haya residido legalmente en el país como mínimo 5 años y dos de ellos deben ser inmediatamente anteriores a la solicitud. La mayoría de ellas no pueden acceder a este tipo de ayudas por no poder cumplir este requisito. Creemos que en estos casos se debería hacer una excepción y eliminar este requisito.

González recomendó además la adopción de medidas adecuadas para garantizar que no sufren victimización secundaria en el marco de la Administración de Justicia, cuando estas personas colaboran con las autoridades policiales y judiciales en la investigación del delito y resaltó la importancia de servicios como la Unidad de Atención a Víctimas con Discapacidad de la Fundación A la Par. Valoró además como un hecho muy positivo el que desde la Comunidad de Madrid se hayan habilitado plazas de acogida específicas para víctimas de trata en recursos para la atención de personas con discapacidad, como las gestionadas por la Fundación A la Par.

Personas Refugiadas: Las personas refugiadas o en necesidad de protección internacional son personas especialmente vulnerables a poder caer en una situación de trata, según todos los organizamos internacionales. Intentando huir de la situación de persecución que viven en su país de origen, ya sea por razón de raza, religión, nacionalidad, pertenencia a determinado grupo social u opiniones políticas son fácilmente captadas y manipuladas, bien en sus países de origen, bien en los países de tránsito, a veces incluso una vez que se encuentran ya en Europa, por redes de trata de personas que se aprovechan de esa situación de necesidad.

González añade: Hemos atendido, por ejemplo, casos de mujeres subsaharianas que han sido captadas en los centros de acogida de solicitantes de asilo de Malta y de Italia y trasladadas por los tratantes hasta España para someterlas aquí a explotación sexual.  También hemos atendido casos de mujeres víctimas de trata que han sido explotadas en nuestro país que deben ser reconocidas como refugiadas, porque no pueden volver a sus países en condiciones de seguridad si han escapado de las redes de trata y se encuentran bajo la amenaza de represalias si vuelven a su país.

En España, se ha avanzado en los últimos años en el reconocimiento de esta realidad. Ya han sido concedidos algunos estatutos de asilo a personas víctimas de trata. González explicó además la importancia de poner especial énfasis en las situaciones de frontera para poder detectar a este tipo de víctimas. Señaló que en los últimos años se ha avanzado en la detección y la admisión a trámite de solicitudes de asilo en las que se observan indicios de trata, especialmente en frontera aérea, por ejemplo en el aeropuerto Adolfo Suárez Madrid Barajas. Correlativamente ha aumentado la comunicación por parte las autoridades de asilo a las autoridades policiales que son competentes para identificar formalmente a las víctimas de los indicios de trata detectados, aunque ello no ha supuesto un aumento significativo de las identificaciones formales de víctimas de trata en el marco del asilo. 

El grupo de expertos GRETA urge a las autoridades españolas a adoptar un Plan de Acción Nacional contra la Trata de carácter integral, que aborde todas las formas de trata y que priorice la identificación de víctimas de trata entre las personas solicitantes de asilo y migrantes en situación irregular. Desde Ministerio de Trabajo, Migración y Servicios Sociales se ha aumentado el número de plazas financiadas para la acogida y la atención a mujeres víctimas o presuntas víctimas de trata, aunque todavía no se pueden considerar suficientes.

[i] Protocolo Naciones Unidas contra la Trata, Convenio de Naciones Unidas contra la Delincuencia organizada y Convenio Europeo contra la Trata de Seres Humanos y la Directiva Europea 2011/36/UE contra la Trata de Seres Humanos.

https://rm.coe.int/greta-2018-7-frg-esp-en/16808b51e0