Proyecto ESPERANZA lanza su campaña: “La fuerza de lo cotidiano”

“Yo les diría a las mujeres que con apoyo, pueden conquistar su libertad”.

Chantall. Superviviente de Trata.

 

  • El Proyecto ESPERANZA Adoratrices lanza la campaña de sensibilización: “La fuerza de lo cotidiano” para reivindicar la necesidad de protección y apoyo integral para las víctimas de Trata, con el apoyo de la Fundación Montemadrid y Bankia.
  • Esta campaña testimonial cuenta con un video que relata el caso de éxito en primera persona de Chantall, una joven nigeriana que fue víctima de trata para explotación sexual y que ahora se recupera en uno de los pisos de autonomía de la ONG.
  • Esta ONG ha atendido en 18 años de forma integral a 978 personas de más de 60 nacionalidades. En 2017 se han dado de alta 80 casos nuevos. 
  • Proyecto ESPERANZA recuerda que, según la normativa internacional vigente, el Estado español tiene la obligación de adoptar las medidas necesarias para garantizar la identificación, la asistencia y el apoyo a las víctimas, sin que esta ayuda se pueda condicionar a la voluntad de víctima de cooperar con las autoridades policiales o judiciales en la persecución del delito.

Madrid, 21 de diciembre de 2017. Bajo el lema “La fuerza de lo cotidiano” el equipo del Proyecto ESPERANZA – Adoratrices quiere demostrar que, contando con apoyo especializado, las mujeres que sufren este delito pueden salir del círculo de explotación y violación de DDHH que supone la Trata de Personas. Se trata de un delito muy grave y una forma extrema de violencia de género que requiere de una respuesta global y coordinada entre autoridades, entidades especializadas y sociedad civil. El Estado tiene la obligación de identificar y facilitar un apoyo integral para la recuperación de la víctima, así como la reparación y compensación por el daño que han sufrido, de tal forma que puedan recuperar su vida.

El proyecto atiende cada año a una media de casi 200 mujeres. El objetivo de la intervención es facilitar el restablecimiento físico, psicológico y social de las víctimas, así como garantizar que tienen acceso y que están en condiciones de ejercer sus derechos de forma efectiva.

Ana Almarza, Directora de Proyecto ESPERANZA, añade: “Nuestro trabajo principal consiste en saber escuchar y atender las necesidades que nos presenta cada mujer, ofrecer a cada una orientación y acompañamiento para tomar sus decisiones y apoyarlas para que puedan lograr los objetivos y metas que ellas mismas se marcan. El gran logro es que logren dejar atrás su condición de víctimas, para pasar a ser no sólo supervivientes, si no ciudadanas de pleno derecho”.

 El vídeo testimonial, La fuerza de lo cotidiano, muestra a Chantall, una mujer empoderada que se ha adueñado de su propia vida y la reconstruye día a día. Esta herramienta audiovisual forma parte de un proyecto de sensibilización que ha contado con la financiación de la Fundación Montemadrid y Bankia.

El objetivo del video es generar conciencia sobre las capacidades de las supervivientes de Trata y, a la vez, exponer la necesidad de garantizar un apoyo integral, especializado y personalizado para cada mujer, por parte de las administraciones, con el apoyo de las ONG´s y el respaldo de la sociedad de acogida.

“Vivir en un contexto en el que se respetan nuestros derechos forma parte, en general, de nuestra cotidianeidad: Poder deambular por la calle con libertad, ir a clase, ir al médico, utilizar el transporte público, buscar un trabajo, etc. Las mujeres con las que trabajamos, sin embargo, han sufrido el control, la coacción, la violencia, la explotación y la capacidad de decidir sobre sus vidas les ha sido arrebatada por los tratantes. Han de enfrentarse, además, a una situación de vulnerabilidad extrema, en la mayoría de los casos carecen de redes de apoyo, no conocen el idioma, ni el país, ni sus derechos y su situación administrativa es, en muchos casos, irregular. Cuando, por fin, logran poder decidir sobre su día a día, viven y valoran cada paso como una conquista de su libertad”, añade Marta González, Coordinadora del Proyecto.

El Proyecto ESPERANZA desarrolla un programa de atención integral que comprende un acompañamiento educativo que se apoya en servicios residenciales (casas de acogida que atienden a la mujer por fases según su itinerario de recuperación) y servicios especializados (jurídico, psicológico, social y laboral) que se proveen tanto a mujeres residenciadas como no residenciadas. Igualmente hay un servicio de atención telefónica de emergencia para la detección de casos de trata y la atención de derivaciones que funciona las 24 horas del día todos los días de la semana (607 54 25 15).ha atendido de forma integral desde 1999 a casi 1000 mujeres de 60 nacionalidades diferentes.

El proceso de recuperación integral de cada persona es único, el objetivo es trabajar con cada mujer para que pueda reconstruir su proyecto de vida, alcanzar cierto nivel de bienestar integral y desarrollar sus capacidades y potencialidades. Cada mujer tiene el protagonismo para señalar tanto sus necesidades, como sus fortalezas y sus objetivos.

El equipo multidisciplinar trabaja ofreciendo un apoyo multidisciplinar e individualizado, desde soluciones adaptadas y diseñas con y para cada mujer, a través de un Plan de Intervención Individualizado. Las mujeres cuentan con mediación para atención médica y reciben un tratamiento psicoterapéutico individual y grupal. Asimismo reciben atención jurídica para facilitar tanto su acceso a la justicia, como a una situación administrativa regular, para el ejercicio efectivo de sus derechos. El equipo lo conforman 19 profesionales que se coordinan de forma interdisciplinar, adoptando una perspectiva de derechos humanos, intercultural y de género.