Introducción}
La trata de personas es un fenómeno internacional altamente organizado, geográficamente muy extendido y con incidencia en todos los estratos sociales. Tiene implicaciones sociales, geográficas, administrativas, policiales y económicas que inciden directamente en los derechos humanos de las mujeres víctimas. Funciona como una gran empresa tremendamente eficaz, con altísimos ingresos y pequeños riesgos.

Para combatir de forma eficaz esta delincuencia organizada es necesario contraponer una red positiva, igualmente organizada, que responda al fenómeno allí donde se produce, proponiendo medidas y soluciones en todos los ámbitos (políticos, legislativos, administrativos, sociales, etc.) para incidir en todos los aspectos del fenómeno.

En este sentido, el Proyecto ESPERANZA desarrolla activamente un trabajo conjunto y coordinado con otras organizaciones e instituciones públicas y privadas, tanto a nivel local como nacional e internacional, de forma que el intercambio de experiencias e información permita un conocimiento más real y profundo de la problemática de la trata de mujeres que derive en una repuesta eficaz frente a esta grave violación de los derechos humanos.